Inicio Guías Matcha
Guía 2026 · Té

Matcha: cómo se prepara y por qué se asienta en el vaso

El matcha no se infusiona: se suspende. De esa sola diferencia salen todas las reglas de su preparación —y también la razón por la que el polvo se va al fondo del vaso, que no es un defecto. Esta guía es la de la técnica: el ratio en gramos, la temperatura exacta del agua, por qué se bate en W y no en círculo, y las tres preparaciones —tradicional, latte y frío— con cantidades.

Lectura: 8 min Actualizado: agosto 2026 Incluye: 3 preparaciones

Respuesta rápida: 2 g de matcha tamizado + 60 ml de agua a 70-80 °C, batido en zigzag 15-20 segundos. Nunca agua hirviendo. Para latte, haz primero el concentrado con 30-40 ml y alárgalo con 200 ml de leche.

01No se infusiona: se suspende

Con cualquier otro té pones hoja en agua, esperas, y sacas la hoja: te tomas lo que el agua extrajo. Con el matcha no hay nada que sacar — la hoja viene molida en polvo y te la tomas completa.

Eso significa que el matcha no es una solución, es una suspensión: partículas sólidas flotando en agua. Y de ahí sale todo lo demás:

Si lo que buscas es qué es el matcha, en qué se distingue el grado ceremonial del culinario y de dónde viene, eso está en qué es el matcha. Aquí vamos directo a la técnica.

02Regla 1: tamizar

Es el paso que más gente se salta y el que más cambia el resultado. Pasa el matcha por un colador de malla fina directamente al tazón, presionando con la cuchara si hace falta.

Toma diez segundos y elimina de un golpe el problema de los grumos flotando, que ninguna cantidad de batido resuelve después. Si tu matcha siempre sale con puntitos verdes en la superficie, este es el motivo.

03Regla 2: agua a 70-80 °C

Nunca hirviendo. El agua a 100 °C hace dos daños al mismo tiempo: extrae de golpe las catequinas más astringentes —que son las que amargan— y degrada los aminoácidos como la L-teanina, que son los que dan el fondo dulce y sedoso. Te quedas con lo amargo y sin lo dulce.

Sin termómetro: hierve el agua y déjala reposar 3-4 minutos destapada fuera del fuego. Otra vía: sirve el agua hirviendo en el tazón vacío —el tazón frío le roba varios grados— y de ahí pásala. O simplemente agrega un chorrito de agua fría.

04Regla 3: batir en W, no en círculo

El movimiento circular arremolina el líquido: el polvo gira con el agua sin romperse y no entra aire. El movimiento en zigzag —como dibujando una W— corta la suspensión una y otra vez, deshace las partículas y mete aire, que es lo que produce la espuma fina característica.

Detalles que importan: desde la muñeca, no desde el brazo; rápido, 15-20 segundos; y sin tocar el fondo del tazón — trabaja en el medio del líquido, no raspando.

Está listo cuando la superficie tiene una capa de espuma fina y pareja, sin burbujas grandes.

05Preparación 1: matcha tradicional

El usucha, el matcha de todos los días. 1 taza · 3 minutos:

IngredienteCantidad
Matcha2 g (1 cucharadita colmada)
Agua a 70-80 °C60 ml
  1. Tamiza el matcha en el tazón.
  2. Agua a 70-80 °C encima.
  3. Bate en W 15-20 segundos hasta la espuma pareja.
  4. Tómalo ya. A los pocos minutos el polvo ya está en el fondo.

06Preparación 2: matcha latte

La regla del latte es una sola y es la que casi todos rompen: el concentrado va primero.

Si viertes la leche directamente sobre el polvo, la grasa de la leche envuelve las partículas y ya no se integran: quedan grumos verdes flotando por más que batas. El matcha tiene que dispersarse en agua antes de conocer la leche.

IngredienteCantidad
Matcha tamizado2 g
Agua a 75 °C (solo para el concentrado)30-40 ml
Leche (entera, avena o almendra)200 ml
  1. Concentrado: matcha tamizado + 30-40 ml de agua, batido hasta quedar liso y espumoso.
  2. Leche caliente sin hervir, espumada si tienes con qué.
  3. Leche sobre el concentrado, no al revés.

Sobre la leche: la de avena es la que mejor acompaña al matcha —su dulzor propio suaviza el amargor sin taparlo—; la de almendra es la más neutra; la entera da el cuerpo más cremoso. Y no hace falta azúcar si el matcha es bueno y el agua no estaba hirviendo.

07Preparación 3: matcha frío

El error del matcha frío es intentar batirlo directamente en agua fría: no se integra. El concentrado se hace siempre en tibio, y el frío entra después.

IngredienteCantidad
Matcha tamizado2 g
Agua a 75 °C30 ml
HieloAl tope
Agua fría o leche fría150 ml
  1. Concentrado en tibio, bien batido.
  2. Vaso lleno de hielo y el agua o la leche fría.
  3. El concentrado encima. Queda en capas por la diferencia de densidad — es la foto del iced matcha.
  4. Remueve antes de cada trago. En frío se asienta todavía más rápido.

Si prefieres saltarte el proceso, Lifti tiene un matcha latte embotellado en vidrio de 355 ml con té real infusionado y cero azúcar añadido — el concentrado y la leche ya resueltos y fríos. Ten en cuenta que, como todo matcha, trae cafeína (grado medio en la línea de Lifti): no es una opción sin cafeína.

08Qué necesitas de verdad

Utensilio¿Hace falta?Alternativa
Colador de malla finaSí, es el que más cambia el resultadoNinguna buena
Chasen (batidor de bambú)Muy recomendableFrasco con tapa: agitar 20 s · batidor eléctrico de leche
Tazón ancho (chawan)NoCualquier tazón de boca ancha; el batido en W necesita espacio
Cuchara de bambú (chashaku)NoUna cucharadita colmada ≈ 2 g
BásculaNo, pero ayuda al principioCalibrar una vez y luego a ojo

Y sobre el polvo: guárdalo cerrado, opaco y lejos del calor. El matcha se oxida rápido con la luz y el aire — pierde el verde brillante, se apaga hacia el olivo y amarga. Una vez abierto, lo ideal es terminarlo en unas semanas.

09Los 5 errores del matcha casero

10Preguntas frecuentes

Se tamiza 2 g de polvo (una cucharadita colmada), se agrega 60 ml de agua a 70-80 °C y se bate en zigzag, dibujando una W, durante 15-20 segundos, hasta que se forme una espuma fina y pareja. Eso da el usucha, el matcha de todos los días. Para latte, ese concentrado se alarga con leche.
Entre 70 y 80 °C — nunca hirviendo. El agua a 100 °C extrae de golpe las catequinas más astringentes y quema los aminoácidos que dan el fondo dulce: el resultado es amargo y plano. Sin termómetro: hierve el agua y déjala reposar 3 o 4 minutos fuera del fuego, o agrega un chorrito de agua fría.
Porque el matcha no se infusiona: se suspende. A diferencia de un té en hebra, aquí te tomas la hoja entera molida en polvo, y ese polvo está en suspensión, no disuelto. Por gravedad se va al fondo en cuestión de minutos. No es un defecto ni señal de mala calidad — se toma recién batido, y si es frío, se agita antes de cada trago.
Ayuda mucho, pero no es obligatorio. El chasen de bambú tiene decenas de púas finas que rompen los grumos y meten aire; cuesta poco y dura meses. Sin él, la mejor alternativa es un frasco con tapa: matcha, agua tibia, tapar y agitar fuerte 20 segundos. Un batidor eléctrico de leche también funciona. Una cuchara, no.
Porque el matcha no se tamizó. El polvo es tan fino que se apelmaza en el bote con la humedad del ambiente, y esos grumos ya no se deshacen batiendo: quedan flotando. Se pasa por un colador de malla fina antes de agregar el agua — son diez segundos y es el paso que más cambia el resultado.
Primero el concentrado: 2 g de matcha tamizado con solo 30-40 ml de agua a 75 °C, bien batido. Después se le agrega 200 ml de leche —caliente para el latte, fría con hielo para el frío. Si viertes la leche directamente sobre el polvo sin hacer antes el concentrado, no se integra: la grasa de la leche envuelve el polvo y quedan grumos.
Alrededor de 60-70 mg por taza de 2 g, más que un té verde en hebra —porque te tomas la hoja completa— y en el rango de un café espresso. Lo distinto es la curva: la L-teanina del té modera la absorción, así que la subida es más lenta y sostenida que la del café, sin el pico y la caída.
A vegetal fresco con fondo dulce y un final ligeramente amargo: algo entre espinaca cruda, alga y crema, con una textura sedosa por el polvo en suspensión. Ese fondo dulce —el umami del té— es lo primero que se pierde si el agua estaba demasiado caliente o si el polvo es de grado culinario, más amargo por diseño.

Para llevar: tamiza, agua a 70-80 °C, bate en W. Tres reglas que salen todas de lo mismo: no estás infusionando una hoja, estás suspendiendo un polvo.