Salsa de soya artesanal con chile mexicano deshidratado en cada botella. Sin MSG, sin colorantes, sin potenciadores artificiales. Categoría de fusión asiática-mexicana única en el mercado.
Xinlade es salsa de soya artesanal mexicana fermentada con chile mexicano deshidratado, sin glutamato monosódico (MSG), sin colorantes y sin potenciadores artificiales. Cada botella PET 180 ml contiene soya importada premium fermentada con uno de tres chiles mexicanos: Jalapeño (picor medio para sushi y mariscos), Habanero (picor alto frutal yucateco para tacos y carnes asadas) o Chile de Árbol (picor profundo para fideos y vegetales). Presentación en caja de 6 botellas. A diferencia de las salsas de soya comerciales (las salsas de soya de gran escala (mayoria del mercado), las salsas de soya japonesas tradicionales) que cargan MSG y colorantes para acelerar el sabor, Xinlade obtiene el umami exclusivamente de la fermentación real de la soya. Categoría única globalmente: fusión de técnica japonesa con ingrediente mexicano. Para restaurantes asiáticos, cocina de fusión y servicio mesa con sushi y mariscos.
La salsa de soya comercial — las salsas de soya de gran escala (mayoria del mercado), las salsas de soya japonesas tradicionales, marcas blancas — comparte un mismo problema: aceleran el sabor con glutamato monosódico (MSG), colorantes y potenciadores artificiales. El umami que entregan es químico, no fermentado. Y ninguna refleja México. Xinlade es soya artesanal fermentada en lotes pequeños con chile mexicano deshidratado: una categoría única globalmente que une la técnica japonesa de fermentación de soya con el ingrediente más mexicano que existe. Sin MSG, sin colorantes, sin potenciadores artificiales. El umami proviene exclusivamente del proceso real de fermentación de soya importada premium. Tres variedades, cada una con un chile distinto: Jalapeño verde fresco (picor medio para sushi y mariscos), Habanero yucateco (picor alto frutal para tacos y carnes asadas), Chile de Árbol (picor profundo seco para fideos y vegetales en wok). Botella PET 180 ml para servicio individual en mesa. Para restaurantes asiáticos, cocina de fusión, mezcalerías que sirven comida y cualquier cocina que entiende que el detalle del condimento define el plato.
Las salsas de soya comerciales vienen con MSG, colorantes y un sabor genérico industrializado. Xinlade entrega lo opuesto: soya importada premium fermentada con chile mexicano real, sin atajos.
Cada chile aporta un perfil distinto de picor — del medio-fresco del jalapeño al profundo del árbol.
Tu journey con Xinlade
Xinlade en distribución HoReCa CDMX, GDL, MTY. Entrega 24-48h, pedido mínimo desde 6 cajas.
Dónde comprar → O pedido directo (6+ cajas)4 formas de usar Xinlade en casa o evento
Soya, umami, chiles y usos en cocina: las dudas que llegan más seguido.
Es un condimento fermentado a partir de soya, y el proceso es lo que la define: al fermentar, las proteínas se rompen en aminoácidos libres y aparece el umami, ese sabor de fondo sabroso que no es ni salado ni dulce. Lo explicamos en qué es el umami.
Dos cosas. Lleva chile mexicano deshidratado fermentado junto con la soya —no agregado después— y va sin glutamato monosódico, sin colorantes y sin potenciadores artificiales. El fondo lo pone la fermentación, no un polvo.
Jalapeño es picor medio y el más versátil: sushi, mariscos, verduras. Habanero es picor alto y frutal, de perfil yucateco, para tacos y carnes asadas. Chile de árbol da el picor más profundo y es el que mejor aguanta una reducción, así que es el de salsas cocinadas.
Sí, y es de sus mejores usos: la base de una teriyaki es salsa de soya, así que hereda su carácter. Sale con un picor de fondo que no tapa el dulce. La receta y las proporciones están en salsa teriyaki.
Con casi todo lo que gane con un fondo salado: marinado de tacos al pastor, glaseado de arrachera, aguachile, aderezo de nopales, y hasta un chorrito en un caldo. La categoría es fusión asiática-mexicana, y ahí es donde el chile hace la diferencia.
No. Ni MSG, ni colorantes, ni potenciadores artificiales. El umami viene de la fermentación de la soya y del chile seco, que son dos rutas naturales al mismo sabor.
Botella PET de 180 ml, en los tres chiles. Para restaurantes y cocinas hay distribución directa con condiciones por volumen.